Aquello era imposible. Hay amores demasiado grandes como para conseguir sostenerlos, lo que habían tenido lo demostraba. Solo quedaban ruinas. Ojalá las cosas hubiesen sido de otra forma, si hubieran sabido controlar el fuego de su relación probablemente ahora estarían juntos.
Sin darse mucha cuenta estaban más cerca de lo que pretendían. Había algo que siempre tiraba de ellos para unirlos. Su mano acariciaba los mechones oscuros de aquel moreno de ojos verdes. Él le rodeaba la cintura con los brazos. No se habían olvidado de cómo tocarse. Los dos recordaron el mismo momento, ya habían pasado más de tres años de aquello... Era más de lo que podrían soportar. Se sonrieron de nuevo, silenciando propuestas, promesas y sueños. Todo había cambiado. Se dieron un abrazo rápido, de esos con un solo brazo, y de nuevo, tomaron direcciones opuestas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario