lunes, 30 de noviembre de 2015

Rabia

Qué narices escribir, a las once menos cuarto de la noche y desde la oscuridad de mi cama. Que las cosas me van "bien", no me puedo quejar. No lo sé. Esas tres palabras rondan mi cabeza constantemente. No me apetece escribir con claridad, quien quiera entender que entienda. Tengo una rutina tranquila, los huecos que dejan algunas cosas se van llenando. Los sentimientos y las preocupaciones son de goma. Cuando uno falta u ocupa demasiado los demás se encargan de recolocarse. El cuerpo es sabio, la mente traicionera y el tiempo lo cura todo. Que echo de menos, pues si, que coño. Que ajo y agua, pues también. Que estoy harta de quejarme y de lamentarme. Cosas mejores vendrán. Apechugaremos con las bofetadas que nos de la vida, que para eso estamos aquí. Igual no es un texto bonito, pero quien sabría juzgarlo. Rabia creo que es la palabra indicada.

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