miércoles, 18 de febrero de 2015

Seguridad.

Hay momentos en la vida de una persona en los que esta confundida, en los que debe decidir por que camino continua su viaje, que cosas llevar consigo o dejar atrás, debe decidir como quiere que sea su futuro... y esa decisión siempre da miedo. Que digo miedo... da pánico. No sabemos si nos vamos a equivocar, si vamos a estar contentos dentro de unos años con lo que decidamos, si nos vamos a sentir orgullosos... Pero aun así hay que tener valor y tomar la decisión que nos dicte nuestro corazón porque es la que nos va a hacer felices hoy por hoy y quizás... el día de mañana. Yo soy insegura, nunca se  me ha dado bien elegir las cosas. Mi vida se compone prácticamente de decisiones de otras personas, personas que quieren lo mejor para ti pero que no están dentro de tu cabeza y aunque intenten ayudarte, al final solo son errores... ¿Y todo esto por qué? Por mi maldita manía de no saber decidirme. Pero la verdad es que, no sé si por aquello que llaman madurar, porque ya no me importan tanto las cosas, o por yo que sé qué... ahora estoy segura y me veo capaz de andar pisando más fuerte que nunca. Tenemos que arriesgarnos, salir de esa zona de confort en la que aposentamos nuestro culo durante años, tener ganas de buscar cosas nuevas, de aventurarnos en lo desconocido, de elegir aquello que nos gusta y nos hace felices aunque no sepamos como va a terminar... Igual metemos la pata y nos llenamos de barro hasta las cejas, igual nos damos de frente contra la pared, o igual se frustran nuestras esperanzas... Pero igual sale bien y si sale bien, podemos estar seguros de que habrá sido la mejor decisión de nuestras vidas y de que aquello de lo que tanto dudábamos nos esta haciendo felices en ese futuro tan incierto que veíamos demasiado lejos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario