miércoles, 21 de agosto de 2013

A estas horas, y yo dándole al coco.

Escribir por las noches relaja, igual me llaman friki o rara, por hacerlo. Pero es como poder desconectar de todo dentro de ti mismo, es como sacar fuera los problemas, y dejarlos ahí. No es como hablar con alguien, porque una pantalla y un teclado, o un folio y un boli, no te juzgan. Se limitan a recoger lo que tu les das, a guardarlo, y si tú no quieres, ellos nunca van a contarlo. La sensación de tranquilidad después de escribir, es una de las mejores formas de conseguir sentirte bien. Y como una terapia para tener paciencia, para razonar, volver a pensar con claridad, ver el mundo y las cosas desde nuevas perspectivas. Cuando escribes, comprendes mejor a las personas de tu alrededor, sus opiniones y sentimientos. Simplemente te lo tienes que tomar con calma, y dejar que sin darte cuenta, todo salga solo, hasta el punto, de que cuando termines de escribir, lo leas, y encuentres cosas que no sabias ni que llegabas a pensar.

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