La verdad es que hace un tiempo que tenía en mente escribir algo por aquí... Y hoy, a falta de pocos minutos de que termine el día, el día siete, no podía dejarlo pasar. Estoy bastante confundida, mi vida ha dado un giro de 180 grados en un abrir y cerrar de ojos, y me está costando afrontarlo. Es cierto que poco a poco las cosas van poniéndose en su lugar y te acostumbras, simplemente te levantas por la mañana, haces las cosas que tienes que hacer por obligación y de repente vuelves a estar en la cama dándote cuenta de que ha pasado otro día más sin gracia alguna. Echo de menos partes de mi rutina de hace tan solo unas semanas, echo de menos tener con quien hablar por la noche para desahogarme, o alguien con quien simplemente pasar el rato, sin tener que pensar. Porque ahora me paso cada minuto pensando, y siempre en lo mismo. Ese alguien no cambia y aunque me acomode en este presente que no he elegido, lo hago por no molestar más... Donde no se me quiere ya he aprendido que no puedo estar.
Me da pena cada vez que recuerdo un momento feliz, me da pena que se haya perdido hasta el cariño... Haber acabado de esta forma. He hecho cosas mal, cosas muy mal y cosas que mejor que hubiese enterrado la cabeza en la tierra antes de hacerlas. La he cagado muchas veces, pero parece que ese es mi don así que no tengo más de dónde sacar. Espero el momento en el que se ilumine la pantalla de mi móvil con un 'Ey, como estás? Es hora de hablar' pero dudo mucho que ese momento llegue algún día por mucho que yo lo desee.
No quiero comentar mucho más, la verdad es que las cosas no son agradables, pero no podía dejar pasar un día como hoy como si nada.
Si algún día me lees, gracias por lo vivido y ojalá pueda agradecerte muchos más momentos en un futuro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario