martes, 27 de noviembre de 2012

No sé ni lo que digo.

Supongamos que nada tiene sentido, que se nos ha ido la pinza, que estamos completamente locos... Pero que mejor motivo que este para hacer locuras. Billete de ida para los sentimientos. Últimamente, lo único seguro que tengo es ver que deparan los días. Improvisar. Vivir sobre la marcha. ¿Sinceramente? Creo que es incluso mejor. Cualquier detalle, por pequeño que sea, alegra un día horrible. Y vas andando, sin prisa, disfrutando del viaje. Si no aprecias el camino, te puedes perder un precioso paisaje. Acompañado del ritmo de la risa. ¡Que mejor remedio contra todo que ser feliz! Puede que el mundo me venga grande, y que me queden por crecer un par de centímetros, quien sabe. También tengo muy claro, que tendré 30 años y me seguiré bebiendo el colacao con pajita. Así que de momento, esto es lo que hay. ¿Cambiaré? Lo dudo. ¿Cambiará algo de todo esto? Si lo hace, a mejor, porfi. ¿Quiero que cambie? Probablemente, no, para nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario